17 junio 2009

Salta...

- Tienes miedo.
- Pues sí.
- Y eso frena a los grandes.
- Frena a ésta grande.
- Vamos. Necesitas una pequeña aventura.
- ¿Por qué?
(...)
- ¿No es este el momento para ser joven? Elige tú. Hay gente que muere sin haber vivido de verdad un solo minuto. Sube conmigo...


...y habrás vivido un minuto de verdad.

10 junio 2009

Niña buena

No sabes lo injusto que es
que me dediques esa canción
sabiendo que todo es...



...dolorosamente
cierto.



"Condenada a ser mascota en sociedad
cumplirás con la rutina y el esquema
perderás ante el notario voluntad
y tendrás tu esclavitud por ser tan buena.
Buenas noches, niña buena
te mereces un diploma moralina
por andar inmaculándote en la pena
por perderte tantos besos en la esquina".



Buenas noches, niña buena...

03 junio 2009

Una avispa se golpea en mi ventana, y el cristal suena a cota de malla de hierro, como queriendo protegerme. Hay más negro que amarillo en su batalla, y casi veo el aguijón entre sus patas. Pienso en un veneno que colapse mis arterias, alérgicas a defenderse. Y sé que eres tú el que zarandea, dando tumbos tras el cristal, amenazando esta quietud, este futuro. La primavera lacerante da paso a un verano herido y lleno de insectos. No te deseo nada. Me centro en el anhelo de mudanza, un echodemenosParís cada vez más constante.
Un quierovolveraNuevaYork que me aleje de su indiferencia.
Y andarsolaporesascallesextranjeras.
Cámara en mano.
Espantando insectos.
Sin recordarnos.
Y envenenada.

12 mayo 2009

Sin sitio ni recreo

Hay canciones que nos persiguen y letras malditas.
Él tenía ese don.

Eres responsable de que una generación entera
se enamorara.


Antonio Vega fallece a los 51 años de edad en Madrid, hoy 12 de Mayo de 2009.

05 mayo 2009

Una vida

Suelo leer los periódicos desde el final hasta el principio. Cuando lo primero que lees en la mañana es la siguiente columna, el resto de la información pierde bastante interés mientras tratas de anular el nudo de tu garganta, sin ningún motivo aparente... Será la edad.

Una vida Por Rosa Montero

"Un cabrilleo de agua y sol en el mar, o quizá en una piscina. El cuerpo caliente y esponjoso como pan recién hecho.
Sombras en la noche, una pesadilla. Las manos de tu madre encendiendo el mundo, disolviendo los monstruos. Ordenando las cosas.
Carreras jadeantes, frenéticas risas, juegos de niñez en patios retumbantes.

Melancolía aguda de lo aún no vivido. Intuición adolescente del resto de tu vida. Deliciosa tristeza.

La carne, un tesoro. El vertiginoso misterio de los cuerpos. El amor estallando como una supernova y dejándote ciego.
Y también el desamor: un agujero.
Una noche de agosto en pleno campo, un alboroto de cigarras, una luna llena de color naranja que parece el decorado de un teatrillo japonés, el tiempo por una vez piadosamente detenido. La plenitud, que siempre es sencilla.

Mirar a un amigo, mirar a tu amante y ver en sus ojos el pasado común. Contemplarte en los otros como en un espejo.

La serenidad que llega tras las lágrimas. Y también todas las risas compartidas, los momentos de juego, las carcajadas dichosas.

Todos los libros leídos, las músicas gozadas, los besos recibidos. Y una conversación una tarde de invierno comiendo chocolate frente a la chimenea.

La alegría de vivir. Y la fugaz y espléndida belleza.

Una noche de angustia. Intuición de la muerte. Una mano en la tuya. La cama es una balsa en mitad del naufragio.

Una novela leída al lado del lecho de un enfermo mientras llueve.

Torbellinos de polvo en un rayo de sol, un universo ínfimo.

Un cabrilleo de agua. El último chispazo.

Esta poca cosa, o esta enormidad, es una vida."

Rosa Montero
Columna publicada el 5 de mayo de 2009 en el diario
El País.

17 abril 2009

No End

Si no tienes unos principios...


¿cómo vas a tener un final?

03 abril 2009

Inmune

La redención de mis errores
atañe sólo a mi cordura.
No quiero el perdón, atadura que supone pecar de humilde
cuando no de hipócrita
de quien lo otorga.
Deja de coserte en los ojales
las reliquias textuales que no te corresponden;
ofendes a la dignidad de los botones.
Te leo, absurdo, en un tiempo que no es tuyo
y por eso,
pasas leve y sin fuerza con tus letras.





No me hiere, no me importan
las costuras
ni el dogmatismo barato de tu poesía.


24 marzo 2009

Del verbo y sus ritos

Vengo a establecer la premisa
de que el Verbo es de quien lo escribe.
Que las letras giran en su helipse
y las palabras conforman un sistema de esferas.
Sagrado es el tributo de quien da su tiempo a la tinta y las plumas.

Sagrados son los cuentos de sangre que llevan la piel tatuada de quien teclea.
(Vosotros, dioses de este Olimpo hipertextual)
Sin embargo, el que profana y hace dogmas
con el rito,
sólo enmudece la sabiduría legendaria.
Anónimos demonios
que no serán nunca
ángeles caídos.