24 mayo 2007

QuiÉn viGilA aL vigiLanTe

Somos números laicos y materiales
incrédulos dígitos de cuentas bancarias.

Estáis seguros, estáis a salvo, nosotros
os cuidamos, nosotros
controlamos el orden.
Nuestros besos son grabados y contados como reflejos y monedas. Por nuestra seguridad pasa por alto mi persona y el decoro de poder tener intimidad en mis propios pasos. De qué me sirve estar a salvo si no sé cuál es el peligro que tiene que asustarme. De qué me sirve, si han elegido qué es lo que tiene que darme miedo.
Quisiera saber...



...who watch
thE Watchman?

18 comentarios:

rhino dijo...

Paranoia del control, de la vigilancia...
que penan me dan...nunca dormirán a gusto. Yo sí lo hago porque hay algo que nunca conseguirán...

....saber cómo somos, saber qué pensamos, saber..el potencial que tenemos y hasta dónde podemos llegar. Todo esto nunca lo descubrirán pero cuando lo hagamos lo comprobarán.

pez dijo...

Me da que les vigilan otros vigilantes no sea que se escapen sin ser controlados.

DANI dijo...

Salgamos del camino marcado, vayamos campo a traves, donde el bosque impide la visión de las cámaras...

Mr. TAS dijo...

vigilador vigilado..

¿ha acabado la guerra fría?

manuel_h dijo...

que sean besos todo lo que nos retraten, y que les coma la envidia!

prazsky dijo...

No somos más que marionetas en un gran teatro del absurdo.

Isthar dijo...

Qué buena reflexión y qué gran cómic ;)

murron dijo...

Es cierto. Nos vigilan. Cámaras que vigilan a la gente, y gente detrás de esas cámaras para informar de lo que ven. Vivimos ajenos a lo que nos rodea. Quizás no seamos más que marionetas, o bichos raros a los que estudiar. Prefiero vivir creyendo que soy libre, aunque sea mentira, o tal vez no, que más da que nos vigilen.

humilde dijo...

....el zapping.... XD

Gonzalo Gareis dijo...

Si tu lo dices...te dejo un pensamiento de un poeta de mis tierras, quizá la pregunta que todos nos hacemos...

AJEDREZ

I
En su grave rincón, los jugadores
Rigen las lentas piezas. El tablero
Los demora hasta el alba en su severo
Ambito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
Las formas: torre homérica, ligero
Caballo, armada reina, rey postrero,
Oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
Cuando el tiempo los haya consumido,
Ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
Cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.

II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
Reina, torre directa y peón ladino
Sobre lo negro y blanco del camino
Buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
Del jugador gobierna su destino,
No saben que un rigor adamantino
Sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(La sentencia es de Omar) de otro tablero
De negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonías.

Jorge Luis Borges


Un abrazo, un placer estar por aquí

Mari Carmen dijo...

Quizá sea mejor no saber...
Aunque ya sabemos demasiado y nos hastía, nos da pavor, porque nos deja indefensos, porque sabemos que estamos en sus manos, casi todo el tiempo.

Saludos,

Dr.Pastor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Dr.Pastor dijo...

¿quién vigila al vigilante?

Me mola:)

Y por darme autobombo... aver si te gusta esta imagen que va en el mismo sentido...

http://www.fotolog.com/pastordice/22520636

rhino dijo...

Cuando abro el blog y veo la cámara...solo se me ocurre mirar por este lado para saber quién hay al otro lado

Misántropo dijo...

Es éllo quien no sabe de qué debe tener miedo; por eso espía, sabotea, se arma. Y aún así no deja de tenerlo, sin saber de qué.

Como dijo un gran escritor: "La vida está en otra parte".

Y tú...qué cara te vendes...

Besos.

Spenser dijo...

UUFF, directo, profundo y te hace reflexionar. ¿Que más se puede pedir? Prometo seguirte a partir de ahora. Ánimo.

Darkhorse1974 dijo...

Vaya mundo!, vigilandonos los unos a los otros

Un abrazo

J. Alvargonzález dijo...

¿Ha leído usted "Watchmen"? Vale la pena. A mí me lo descubrió una chica, se anotó un buen tanto con ello.

(Por cierto, Anna Schnabel Font es un nombre como para escribir una novela, ¡lo reclamo!)

Saludos