12 abril 2008

Casablanca

Casablanca resultó ser una ciudad con una hora tarde en el reloj y un cristal de autobús. Realmente eran dos horas, pero no cambié el reloj, y a las 6 de la mañana esperaba desayunar en un buffet vacío y sin servicio. Volví a meterme en la cama hasta las 8, y no llegamos a puerto hasta las 10. El crucero no dejó de moverse en cuanto bajé a tierra, si no que su vaivén vino conmigo todo el viaje. Nuestro guía resultó llamarse Anís, "como la bebida" resaltó, y durante las 3 horas de viaje hasta Marrakech y la visita en autocar de Casablanca, estuvo hablando casi sin parar. Quién habría dicho que a estas alturas aún no existe el famoso "Rick´s Café Americain" y que nunca existió. Y quién se imagina que la mayoría de la publicidad en una ciudad marroquí es occidental. Se veía, tras el cristal y el aire semi-acondicionado, un panel que ocupaba toda la fachada de un edificio, con la imagen de unas chicas rubias sonriendo en mayas, anunciando un gimnasio femenino, justo al lado de la carretera donde una mujer con sólo ojos debajo de su traje azul oscuro y zapatillas de deporte hacía la compra. Desde aquella altura, se veían cómicos los taxis (Mercedes antiguos) que se disputaban el camino con motocicletas cargadas de trapos o cajas, animales o personas con carretas, y edificios art-decó desvencijados. Casablanca me pareció gris con la luz del día yu oscura con la de las farolas de la noche al regresar. Destruida por 3 veces en su Historia, reconstruida por 3 veces con distintos nombres y gobiernos o mandatos, se veía en su periferia sedes de multinacionales extranjeras y hombres cruzando la autovía. No hice muchas fotos, reservé el carrete para aquello que mostrara algo parecido a lo que quería ver, y me sobraron negativos.

9 comentarios:

Krad_Dark. dijo...

Siempre he oido que era muy bonita.

Un abrazo

humilde dijo...

....si que es verdad que a veces idealizamos en general y la realidad nos deja un sabor un poco amargo.... o no tan dulce como esperábamos....

DANI dijo...

Es una pena, pero no he tenido el gusto de poder conocer Casablanca. Pero si lo hice con Bogotá y Cartagena de Indias, la primera también gris y oscura, la segunda un arcoiris entre tanta tormenta.

Besos

Ego dijo...

La veré un día de estos. Háblale de mí y dile que me reciba en el aeropuerto.
Un besillo

Max Verdié dijo...

Y si no, siempre nos quedará París.

Hilton.

libertad dijo...

A veces ocurre eso. Y al contrario. También creo que los ojos son distintos siempre. Un placer como lo cuentas, como siempre.
Un beso

Misántropo dijo...

¡Cómo que nunca existió el Rick's Bar!...¡No me jodas otra vez, Sam!

Pues yo siempre lo he encontrado. Claro que, nunca he estado en Casablanca. Pero seguro que allí también está; aunque no se empapen los cruceros. No me pondré a adivinar a qué clase de "carretes" te refieres...

Siempre nos quedará...¿nadar?

Me ha gustado, en cualquier caso, la parábola.

Un beso.

Carlos (Sr. Chow) dijo...

Una descripción tan sobria... como el propio Bogart.

Un saludo, cantautera.

manuel_h dijo...

hay cosas que da miedo tocarlas