26 octubre 2005

NY II


La mañana siguiente me sorprendió antes de lo que esperaba. Remoloneé entre las sábanas un poco, hasta que también sonó el despertador de Mry. No tardamos en bajar a desayunar. El comedor era una sala contigua a la recepción, separado por una mampara. A la derecha estaban los termos de café y agua caliente para el té. Me serví uno bien cargado y, tras dejarlo en una mesa, me dirigt a la zona de la comida. Bollos, dulces, reposteria, cereales, fruta variada, gofres... Me llené un plato con pan, algo que parecía un suso (pero con la tremenda decepción de que no tenía crema) y fruta. Desde mi mesa podía ver las calles mojadas y las nubes. Aún así, ingenua de mí, a la hora de salir, no cogí el paraguas que había cargado el día anterior. No llovía cuando me dirigía la parada, ni cuando bajé del autobús. Empezó a llover cuando puse los pies en Broadway. Ley de Murphy, nunca falla. Compré un paraguas a un vendedor ambulante; se estaba haciendo de oro gracias a otros tantos despistados como yo.

Para ese día habíamos acordado ir a algún musical. Nos pusimos al final de una larga cola de otros interesados; esa taquilla en especial vendía entreadas casi lamitad de baratas que en sus lugares originales. Por supuesto, la sesión era matinal, a las 2pm. Papeleteros nos intentaban convencer de que fuéramos a tal o cual obra recién estrenada. Teníamos nuestra pequeña lista de obras para elegir: Mry. quería "El Rey León" y yo "El fantasma de la ópera". También barajamos la posibilidad de ver "La Bella y la Bestia". Mas para nuestro infortunio, ninguna de esas estaban a la venta en la taquilla en la que habíamos estado una hora esperando. Entonces digimos de ver "Chicago", pero estaban agotadas las entradas. Dejamos pasar a un par de japoneses y tomamos al hazar otro de los títulos. Por 54$ veríamos una obra de la que no teníamos ni idea. "Sweet Charity". Al menos había varios carteles presentando dicho musical, de tamaño considerable, por lo que no tenía que ser mala.

Teníamos 3 horas antes de que empezara, así que anduvimos hasta Trump Towerl. Dicho rascacielo pertenecía a un señor que, por aburrimiento o falta de sitio en el banco para su fortuna, decidió poner su casa cerca de las nubes, pintarla de oro y dejar el resto de las habitaciones como parte de uno de los hoteles más caros y lujosos del mundo. Preferimos usar sólo los servicios y darnos unas vueltas, escaleras mecánicas arriba, escaleras abajo, contentas de tener un par de tiquets con los que podías obtener una hamburguesa gratis en el McDonald. Después de allí, regresamos a Time Square para almorzar un poco de comida basura antes del espectáculo. Cuando llegamos a la calle del teatro, una gran fila nos dio la bienvenida, unos 50 metros más allá de la entrada. Dejé a Mry. en la cola y entré en algunas tiendas en busca del regalo para Tn., que se estaba convirtiendo en algo personal eso de no encontrar lo mismo que conseguí para Cr. y Vc. Al salir, con las manos vacías, Mry. estaba a 4 pasos de las taquillas y un par de esquinas lejos de mi. Antes de que nadie pudiera protestar, me puse a su lado, dimos las entradas y nos dirigimos al segundo piso, la zona del gallinero, en los asientos R19 y R21, situados en la parte izquierda. El teatro sería un poco más pequeño que el Cervantes de Málaga, estaba bellamente decorado con florituras doradas en el techo y unas lámparas araña del techo. Una orquesta sonaba escondida bajo el escenario; sólo llegaba a ver la cabeza y la mano del director con la batuta, de un lado para otro. Una vez el público dentro (no había un solo asiento vacío), las luces fueron desiluminándose y oscureciendo la sala, hasta que no fue más que un murmullo de generadores eléctricos. La orquesta cambió el ritmo y un par de actores entraron en escena. La trama consistía en las experiencias que Charity, una cabaretera que se gana la vida bailando con desconocidos, tiene con los hombres y la vida. Por casualidades del destino, después de que su novio la deje tras robarle el bolso, conoce a un actor famoso del que se hace amiga y le ayuda a conquistar a su dama de pieles y joyas.

Tras eso, decide que hay algo mejor para ella en el mundo y que la mejor manera de llegar a ello es culturizándose. Cuando está en el ascensor que la lleva a su nueva vida, éste se para, dejándola encerrada con un hombre clasutrofóbico y con algunos que otros problemas psicológicos... lo que coloquialemente llamamos, un loco perdido... La historia sigue, apurando un romance entre el loco y ella, que llega casi al matrimonio. Casi, pues él, como muchos otros en su vida, la deja sola de nuevo.
Al salir de la obra, pasamos por el Hard Rock Cafe, atestado de gente y precios desmesurados para unas camisetas que, si lo pensaba bien, seríanun buen regalo para... mejor salir de aquí, quiero comer caliente las semanas que me quedan en EEUU y no dejar todo mi dinero acá. Pero el regalo... Fuera ahora mismo!!

Añadimos a la lista de rascacielos visitados, el famoso Empire State. Esta vez no subimos al último piso (86 exactamente para los turistas), ya lo habíamos hecho antes y hay postales muy bonitas de Manhatan desde las alturas, diez por 1$, y yo tengo 20.
Caminando sin rumbo, fui adquiriendo los últimos detalles que llevar de vuelta (que por cierto, sólo A., Vc. y E. se merecen algo, porque el resto no ha dado señales de vida) Al fin encontré algo para Tn.
Por increible que parezca, y los que me conocen lo saben, accedí a ir de tiendas para hacer tiempo antes de la cena. Y más increible aún... me compré unas cuantas cosas. Entre ellas, y de la que más orgullosa estoy, es un sombrero negro de estilo francés que prometí ponerme al día siguiente, hiciera el tiempo que hiciera. Con el doble de cosas de las que traía por la mañana, nos sentamos a cenar en "Applebees". Fuera hacía frío y viento, y los letreros se movían, algunos apagados, otros con algunas bombillas tililando. Nuestra mesa estaba cerca de la puerta, pero también cerca de la cocina, por lo que no tardamos en tener un par de platos calientes que devorar y bebida recargable cada vez que terminaras el vaso. Entrados dos chicas cogidas de la mano. Una parecía asustada, la otra, más segura, la besó mientras esperaban a que alguien las atendiera. Un camarero bajito y bonachón fue el único que hizo caso de la pareja, y las condujo a una mesa cercana a la nuestra. El resto, se hicieron los desentendidos.

Salimos de allí, yo con dolor de espalda, Mry. esquivando mis bolsas. Cogimos el autobús al hotel. Diluviaba al bajar, y los 30seg que había de la parada a el hall del hotel sirvieron para darme una ducha antes de llegar a la habitación. Tuvimos que poner la calefacción para secar las cosas. Hice la maleta, tres veces más pesada que a la ida. Espero que a Jm. le guste el New York Times que le llevo como recuerdo, porque pesaba como un condenado el periódico.
Mry leía el Cosmopolitan mientras yo estaba en el baño. Al salir de la ducha, me acsoté con el Mp3 encendido, intentando conciliar el sueño que no llegaba. De nuevo la necesidad de un brazo para abrazar y un hombro sobre el que despertar. Por qué sé que alguien se lo estaría pasando mejor que yo en mi lugar? Fito
me llevó a manos de Morfeo con un soldadito y su sirena, y como un eco a mi subconsciente,
Fran Frndz. cantaba a mis recuerdos:

Cuenta la brisa los segundos que hay entre ella y yo
cada momento que se me hace eterno
recuerdo hoy el día en que la amé
cómo se tornan grises los recuerdos
y amanecí sin nadie en la puerta otra vez
hoy me han vuelto a dejar solo
quién fuera la mujer que me ha dejado aquí
con tanto que escribir y sin papel
...
y he vuelto a caminar con lápiz otra vez
por las calles de este hotel
hoy correré lejos de aquí
hacia un lugar donde no existas tú...
...ni tu luz

perdí en mi norte la estrella polar
camino a ciegas por el malecón
mi brújula ya no señala el mar
de tanto naufragar ya se paro
y el mar aun sigue allí tal y cual lo dejé
las olas rompen el silencio del atardecer
hoy correré lejos de aquí
hacia un lugar donde no existas tú...

...ni tu luz.

Con tu permiso, Fran =) espero que no te importe

6 comentarios:

conocido anónimo dijo...

Argggggg!!!Te envidio desde luego(envidia sana x supuesto xD),aunq no creoq fuera tan valiente de irme por ahi yo sola, pero teniendo en cuenta tu nivel de idiomas, como para no irse xDD
Eso de lo de las entradas me suena mucho, de un libro q nos mandaron en la clase de Ingles(q tiempos xDD), un chaval español q iba a NY y contaba sus dias alla...muy parecido a lo q tu haces =)
Un sombrero negro de estilo frances???...uhmmm...una boina??? xD..nuse...no se me ocurre tal sombrero...pero desde luego ya te lo vere =)
En fin, ya termino tu viaje a NY, no? Vas ir a algun otro sitio?? Ya nos informaras!!
Un beso y cuidate mucho!!
Ta la proxima!!

Ayanami

conocido anónimo dijo...

Acabo de fijarme en el cartel de Sweet Charity, y a esa actriz la he visto en varias pelis...como fue la obra? te gusto? si? no?

(La misma de antes xD)

Elendaewen dijo...

Que despiste... Sí, me gustó, me quedé con ganas de haber visto otro musical.

Carol dijo...

:) precioso, perfecto, envidia me das. Sige viviendo la vida al maximo. Creo que lo que mas admiro es el don que tienes para contarlo.... :)

Elendaewen dijo...

Muchas gracias =)
Me alegra leerte por aqui.
Ciao!

cheqa dijo...

esta canción es bellísima pero estoy casi segura que no es de frank fernández sino de fran reca... :)